Quiero comenzar esta idea con una frase del nunca bien ponderado filósofo "Ron Damón" "No hay trabajo malo... Lo malo es tener que trabajar".
Bueno les cuento que ayer (11/10) comencé un curso de Gerencia de Proyectos IT que es muy interesante, es del CIAP de la UCAB (valga la cuña) el profesor es J. Llorens Fábregas, a quien personalmente admiro ya que sus obras han sido una gran referencia en mis anteriores trabajos de grado (y en el de algunos más). En la primera sesión nos facilitó una muy graciosa presentación que llama a la reflexión haciendo referencia justamente al título de esta entrada "¿Te quejas de tu Trabajo?", a continuación les comparto el contenido de lo que sería el comienzo de la presentación (no la anexo completa por razones de respeto al profesor, espero comprendan)
Aquí les va:
"Cuando pases por una crisis de 'Odio al Trabajo'
Intenta Esto:
Cuando regreses a casa después del trabajo, detente en una farmacia y compra un termómetro rectal de Johnsos & Johnsons. Asegúrate de que sea de esa marca. Cuando llegues a tu casa cierra la puerta y las cortinas y desconecta el teléfono para que no te molesten.
Ponte ropa cómoda y siéntate en tu sillón favorito. Abre el estuche, saca el termómetro y, con cuidad, ponlo sobre una mesa o superficie de la que no se pueda caer.
Ahora la parte divertida:
Saca las instrucciones de la caja y lee con atención. Notarás esta frase escrita en letras pequeñas
"Todos los termómetros rectales hecho por Johnsons & Johnsons son PERSONALMENTE PROBADOS y luego estirilizados"
Ahora, cierrs tus ojos y repite en voz alta 'Soy feliz por no trabajar en el control de calidad de Johnsons & Johnsons'."
Espero les haya gustado la reflexión, por último quiero cerrar con una anécdota personal (no... no trabajé en Johnson & Johnson por si acaso)
Estaba yo en los días de certificación de un sistema para atención al público que se instaló en una oficina de la electricidad de Caracas en Guarenas, mi labor en esos días era justamente estar presente el primer día de uso del sistema y evaluar que todo estuviera al 100%, también a manera personal ayudaba a la persona que orientaba a las personas en el uso del sistema como tal, además de orientar al público en general (cosa más difícil esta).
Debo decir que ese proyecto fue algo duro, tanto en la programación como en la instalación e inducción, además de los viajecitos a Guarenas, y me tomó sus buenas semanas. En fin... Heme allí parado en la entrada donde estaba la máquina que dispensaba los tickets para atención al público, Cuando se me acerca una señora (de muy malas pulgas ella por cierto)... y me dice "ya quisiera tener un trabajo como el tuyo... Parado allí sin hacer nada!" automáticamente pensé en las horas de dedicación, las horas extras sacando el producto, los viajes a Guarenas, etc. Y bueno... lo único que hice fue respirar hondo y decir "muy buenos días para Ud. Tambien." con una sonrisa en los labios... Eso sí siempre pensando "es algo que estoy haciendo por mi propia iniciativa, a mi nadie me puso una pistola en el pecho para que firmara el contrato... además que sencillamente me gusta lo que hago"
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Trabajar de cara al público tiene todo tipo de anécdotas. Pero quizás lo más relevante es que te enseña a ser mejor "cliente". Hay trabajos que nunca crees que podrías llegar a realizar, hasta que los haces. Desde desatascar una cañería, cambiar un pañal o limpiar una computadora que nunca ha sido abierta desde 2005 ("dust bunnies" del tamaño de una cabeza).
ResponderEliminarSiempre he creído en aquella frase de "El trabajo es algo tan malo, que te pagan por hacerlo"